La Vida Sigue
Busque desesperado esos versos pero al parecer ningún excelso los escribió como los busco. Algunos de los que encontré su obra era una resistencia abierta a versos de ese tipo. Se resistían a vislumbrar el alba del mañana sin ese trozo de si. No convenían con la idea de que uno llega a este mundo con piezas que en el camino se van perdiendo y que se sustituyen a medida de firmes pasos. Un anacronismo emocional sin sentido que lo ataban a situaciones que le sucedían a su llegada en este mundo. Su ferocidad frente al axioma de que la vida sigue era cada vez más violento, romántico, pero obcecado. Otros erigían su obra como una gran cárcel de recuerdos. Cada verso, cada poema encerraba una historia, un momento vital, un trazo definitorio de existencia, una pizca de espíritu, de experiencia. Versos sutiles pero firmes, contorneados, portadores de una esperanza efímera que se desvanecía en el momento del exitus que provoca aquel que al declamar provoca vida y muerte de ese retrato...